El director provincial de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Albacete, Manuel Miranda, ha declarado hoy, durante una rueda de prensa en la que se encontraba acompañado por el jefe de Servicio de Política Forestal y Espacios Naturales, José Luis Fernández, y el coordinador de los agentes medioambientales, Miguel Fajardo, sobre la importancia de impulsar un Plan de Recuperación de la Perdiz Roja autóctona.
Esta especie cinegética de referencia en toda Castilla-La Mancha, cuenta con una granja de cría en la localidad albaceteña de Chinchilla de Montearagón que ha realizado diferentes inversiones para la mejora de sus instalaciones en las que se encuentran 850 parejas reproductoras y 7.500 perdices roja pura, con el objetivo de venderlas a las granjas de perdices.
En el pasado mes de octubre, informó Miranda, se establecieron precios públicos para la venta de productos cinegéticos, y el 7 de diciembre, se publicó el borrador de la Orden para el certificado de la perdiz roja, regulando los trazadores, índices genéticos y determinación de la pureza.
La perdiz roja
La perdiz roja (Alectoris rufa) es una especie muy importante tanto desde el punto de vista cinegético como del punto de vista de conservación de especies silvestres. Sus poblaciones en España han sufrido un descenso en las últimas décadas con motivo de un conjunto de factores entre los que se incluyen la intensificación de la agricultura, la pérdida de calidad de sus principales hábitats, las sueltas de perdices de granjas con problemas sanitarios y genéticos y una excesiva presión predadora.
Por ello, Castilla- La mancha inició un programa de recuperación de la especie a través de la genética y la venta de pollos y huevos a granjas comerciales. En declaraciones vertidas en junio de 2018, el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural afirmó que «este Gobierno es el que ha recuperado realmente la labor de reproducción de la perdiz roja en las instalaciones de Chinchilla de Montearagón, que estuvieron abandonadas durante la legislatura pasada».
Asimismo informó que el plan prevé la recuperación de los hábitats propios de la especie a través de las actuaciones en más de 46.000 hectáreas de zona ZEPA, donde los agricultores contarían con una línea de ayuda de 47,5 millones de euros. En dicha fecha, el Gobierno regional había invertido 100.000 euros en la mejora de las instalaciones de dicha granja a los que se sumarán los 218.000 euros comprometidos hasta 2021 para la viabilidad del centro.
Martínez Arroyo también explicó que a esa línea de pureza se uniría la reintroducción de la especie en su medio natural para lo cual en los próximos meses se publicará la orden de precios públicos de huevos y pollos de perdiz autóctona para que puedan comprarlos las granjas comerciales, así como la redacción de una normativa para que las propias granjas apuesten por esta especie autóctona y desaparezca poco a poco «la perdiz híbrida nacida de la mezcla entre la autóctona y la turca, que es la que han incorporado las granjas».

















