El mapa ganadero asturiano ha experimentado grandes cambios en estos últimos veinte años. A diferencia de lo que ocurría hace dos décadas, las granjas son ahora más grandes, cuentan con más ganado y están modernizadas. Los adelantos tecnológicos han permitido, entre otros aspectos, elegir machos que mejoren genéticamente las futuras reses, prevenir defectos como las «ubres descolgadas» de la madre que aumentan el riesgo de coger más infecciones, mejorar la capacidad lechera y modificar problemas morfológicos, lo que se traduce en que se extraigan más litros de leche al día.
Según el «Informe de Coyuntura del Sector Vacuno de Leche» de la Subdirección General de Productos Ganaderos, Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios, de Septiembre de 2018, las entregas de leche cruda declaradas en España en el periodo acumulado enero-julio de 2018 son 4.260.767 toneladas, lo que supone un incremento del 2,6% con respecto al mismo periodo del año 2017. Por Comunidades Autómonas, Asturias se encuentra en cuarto lugar junto con Andalucía (8% del total), correspondiendo los tres primeros puestos a Galicia (38%), Castilla y León (13%) y Cataluña (11%).
En cuanto a la CA con mayor censo de vacas lecheras mayores de 24 meses, Galicia cuenta con 332.982 animales (39 %), seguida de Castilla y León con 97.321 (11%), y Asturias y Cataluña, ambas con 82.793 (10%).
Los datos de ganaderos con entregas declaradas de leche en España revelan que la Cornisa Cantábrica concentra el 77% del total (Galicia 55 %, Asturias 13% y Cantabria el 9%), siendo Castilla y León la cuarta CA con el 8% del total.

Descenso imparable de explotaciones ganaderas
Adaptar la maquinaria, la sala de ordeño y mejorar las instalaciones para adaptarse a los nuevos tiempos, suponen una inversión económica muy alta, a la que se suman los costes de mantenimiento de las explotaciones, más elevados en la actualidad, que muchos ganaderos no pueden asumir. En el Principado de Asturias se mantienen en activo aproximadamente 1.760 explotaciones, lo que implica que miles de granjas y vacas han desaparecido en estas dos décadas. Sin ir más lejos, de mayo de 2017 a mayo de 2018, cerraron sus puertas en el Principado un centenar de explotaciones.
Una situación que, tal y como denuncia la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), organización agraria española que representa a más de 80.000 afiliados, afecta a los ganaderos de toda España. La diferencia de precio entre lo pagado a los ganaderos españoles y lo pagado al resto de los ganaderos europeos, los contratos impuestos por la industria y la subida constante de los costes de producción provoca que «cuatro ganaderos del sector lácteo de ovino, caprino y de vacuno abandonan la actividad cada día».

















